Buscar
  • Filosofía Afilada

Sobre el discurso “anti-ideológico”: disección de un error

Actualizado: 13 de abr de 2020

Por Rodrigo Y. Sandoval

“Después de entontecer sus animales domésticos y procurar cuidadosamente que no se salgan del camino trillado donde los metieron, les muestran los peligros que les amenazarían caso de aventurarse a salir de él. Pero estos peligros no son tan graves, pues, con unas cuantas caídas aprenderían a caminar solos; sin embargo, lecciones de esa naturaleza, espantan y le curan a cualquiera las ganas de nuevos ensayos.”

Immanuel Kant. “Respuesta a la pregunta ¿Qué es la Ilustración?” (1)


La Ilustración, aquel proceso histórico que muchos reclamaron fervorosamente para el “mundo islámico” después del atentado contra Charlie Hebdo mantiene hoy su peculiar carácter emancipatorio… en las democracias representativas de “occidente”. Como Zizek no se ha cansado de repetir, “Si Dios no existe, entonces todo está prohibido”, usando la inversión lacaniana de una frase de Los Hermanos Karamazov. El contexto, en apariencia libérrimo de nuestra era e instituciones de vanguardia conlleva, en realidad, el tremendo peligro del autoritarismo encubierto:

“En lugar de proporcionar más libertad, la caída de la autoridad represiva produce nuevas prohibiciones, aún más severas. (…) debajo de la apariencia de una libre elección, hay una demanda más opresiva aún que la formulada por el padre autoritario clásico, esto es, una orden implícita no solo de visitar a la abuela, sino de hacerlo voluntariamente por su propia voluntad. En esto consiste la obscenidad de la demanda del superyó, en una libre elección falsa que priva al niño de su libertad interior, dictándole no lo solo lo que tiene que hacer, sino lo que tiene que querer hacer.”  (2)

Esta paradoja se expresó muy bien en el rechazo que suscitó en Marine Le Pen el ataque a CH, a la vez que otros sectores conservadores censuraban al hebdomadario por haber sido “políticamente incorrectos”. Asimismo, en nuestro país, Martha Meier, wannabe de Le Pen, hizo en Twitter un llamado digno de las Cruzadas: “Europa defiende tus raíces cristianas!!!!” (sic). ¿De qué bizarra coincidencia fuimos testigos durante el mes de Enero? Pudimos apreciar la congregación de la defensa de los valores ilustrados repotenciados por la irreverencia política de Mayo del ’68 y la apología a una versión burda del cristianismo eurocéntrico. Pero, ¿cuál es su relevancia más allá del lamentable atentado contra CH? Lo que pretendemos denunciar es la vigencia de las demandas ilustradas, la comprensión de la confluencia entre voluntad, pensar y libertad que aún se encuentra en proceso, y la fragilidad de esta misma confluencia en aquel contexto de la “inexistencia de Dios”.


Como se puede leer en uno de los últimos testimonios de Charb (3), el combate de CH fue contra el totalitarismo y a favor de la igualdad política. Los pretendidos análisis del atentado que cómodamente se estacionaban en el “irracionalismo musulmán” fallaban doblemente: ni debía estar asignado a un único grupo étnico-religioso ni debía zanjarse en la oposición racional/irracional pues, como bien sabemos, “irracionalismo” es un concepto mantequilla que se presta con holgura indiferente a los intereses del emisor: Aldo Mariátegui nos deleita con el abuso del término cada vez que desea ocultar su incapacidad o desinterés por comprender algo que le es ajeno (4).


¿Qué hay detrás de esta familia de conceptos que bajo la apariencia de estructurar un discurso moderno de defensa de la libertad pueden ser utilizados también para promover el segregacionismo religioso (Martha Meier) o la agresión al disidente político (Aldo Mariátegui)? ¿No será que la Ilustración ha perdido el sentido kantiano de saber emancipado y sólo se acude a su apariencia de libertad para proteger un pensamiento autoritario, como teme Zizek?


Hace unas semanas surgió un conflicto al interior de la UARM tras la publicación del Reglamento Académico, aprobado por el Consejo Universitario, que regiría desde el 2015-II. Un grupo de alumnos reaccionó con justificado temor ante la declaración oficial de la “difusión de ideologías” como falta grave. La pregunta inmediata fue ¿a qué se refiere el Reglamento por “ideología”? Como los estudiantes saben, la mayor propagación del concepto llegó al siglo XIX de la mano de Marx (La ideología alemana) y, en esencia, es una versión repotenciada por el análisis del materialismo histórico del combate kantiano contra el tutelaje de la razón. Se trata de la “falsa conciencia”, negadora de la realidad y que impide la emancipación de la clase oprimida. ¡La interpretación marxiana de la (auto)reproducción de una idea que se opone a mi propia emancipación es tan pertinente hoy para nuestra sociedad de prosumers! No solo coincide con Zizek, sino que además actualiza el “sapere aude” kantiano que el lema comercial de nuestra universidad traduce. ¡El combate a la ideología (en sentido marxiano) es urgente! En palabras de Richard Lichtman, “La fuerza directa y la amenaza de la violencia son sustituidas por el predominio del consenso manufacturado. La transformación del capitalismo moderno requiere que se dedique más trabajo al control ideológico de la existencia social del que era necesario en el siglo XIX”(5).


Sin embargo, los alumnos advirtieron que en este caso no se trataría de un incentivo universitario a las condiciones para la revolución, sino del uso del concepto de manera invertida por los vencedores de la Guerra Fría y difundido en Lima por los dos articulistas de la DBA ya mencionados. Aunque la UARM reconoció que el artículo fue un error colado de alguno de los borradores previos del Reglamento, el caso fue llamativo por las variables del panorama posilustrado que reunía.


El sentido negativo (contra-marxiano) de “ideología” es una ficha intercambiable con el de “irracionalidad” que antes mencionamos. Se trata de una falsa acogida del principio ilustrado del saber no tutelado que yerra (a) ontológica, (b) epistemológica y (c) políticamente:


a) Supone que en toda ideología se esconde una versión “subjetiva” de los hechos, que niega la realidad empírica cegada por la utopía o el fervor. Erróneamente, suscribe un materialismo burdo: ¿qué “hechos” no están plagados de “subjetividad”? Sea con los ojos de la fenomenología o del realismo científico, este positivismo ontológico es el trasnochado.

b) Desde que en filosofía se descubrió el protagonismo del lenguaje en la aprehensión de realidades, sabemos que toda comprensión se somete a una malla semántica. Ese discurso en proceso infinito de estructuración es ideológico.

c) Fuera del marxismo, la censura por “ideológico” o “irracional” a los discursos disidentes buscan, en su mayoría, el satus quo. Es decir, conservadurismo; radicalmente alejado del ideal emancipatorio (proceso inacabable) de la Ilustración.


Ya que su vigencia queda demostrada, volvemos a Kant. Él aportó una única receta para el proceso (no acabado) de ilustración: la libertad para el uso público de la razón. La autoridad debe limitarse al ámbito privado (a mi rol como funcionario de la universidad en mi horario laboral, por ejemplo); en el espacio público, debemos incentivar el debate, especialmente cuando este confronta a los lugares comunes, cuando es una “franca crítica de lo existente” (Kant dixit).


Esto fue comprendido por los alumnos que se organizaron reuniendo firmas ante su preocupación por el cambio de reglamento. Y con ello, obedecieron al norte que, el antiguo rector, Vicente Santuc imprimió en la Ruiz: “No podemos seguir con los pensamientos simplificadores, reduccionistas, que hemos heredado para hacer este mundo tal como está. Tenemos que pasar a pensamientos complejos y dinámicos. Yo espero que esta Universidad siga creciendo en eso.” (6) (1) Traducción de Eugenio Imaz, en: Kant, E. (1994) Filosofía de la Historia, México: FCE.

(2) Zizek, Slavoj (2008) Cómo leer a Lacan, Bs. As., Barcelona, México: Paidós

(3) Non, “Charlie Hebdo” n’est pas raciste ! (2013). En : Le Monde

(4) Veámoslo aquí: http://peru21.pe/opinion/aldo-mariategui-arequipa-aprendio-2217214, o aquí: http://peru21.pe/opinion/brutos-resentidos-2159944, o aquí: http://peru21.pe/opinion/aldo-mariategui-estos-socialconfusos-2218550. También puede revisarse un buen artículo de The New York Times Magazine que cuestiona por qué el reciente ataque a una iglesia de mayoría negra en Charleston no ha recibido la categoría, de uso tan generalizado, “terrorismo”: White Terrorism is as Old as America (19/06/2015). En: http://www.nytimes.com/2015/06/19/magazine/white-terrorism-is-as-old-as-america.html?smid=fb-nytimes&smtyp=cur&_r=0. Lo menciono al lado de Mariátegui porque aunque el artículo permanezca en la cuestión racial, con el último caso peruano de “terrorismo antiminero” podemos afirmar que el manejo del concepto no es exclusivamente en base al grupo étnico que ostenta la hegemonía, sino al grupo hegemónico sin más.

(5) Lichtman, R. “La teoría de la ideología en Marx”, en: Cuadernos políticos (1976), n° 10, México DF, pp. 7-24.

(6) En su última entrevista, con Raúl Lescano y Lorenzo Ruiz, para la publicación universitaria Servicio Público 

#Zizek #Kant #Marx

de

© 2018-2020 por Filosofía Afilada

  • Facebook
  • Instagram