PÁGINA EN CONSTRUCCIÓN-VERSIÓN DE PRUEBA

SESIÓN INICIAL:

LAS BASES

1.

2.

Los materiales y textos producidos por la larguísima historia de la filosofía son muy diversos entre sí.

3.

Ante este escenario, corremos el riesgo de 2 excesos:

EXCESO UNO:

Excluir todo lo que no se adapta a una concepción restringida de argumentación racional. Dejar de lado todos los recursos que van más allá del discurso lógico, y reducir la filosofía al lenguaje verbal.

Aunque este sea un camino válido para algunas filosofías, no es una posibilidad real para una historia de la filosofía.

Entre los tipos de textos encontramos diálogos, aforismos, discursos, ensayos, poemas, disertaciones, cartas, monografías, novelas, entre otros.

Si añadimos a eso que los textos filosóficos pueden comentar otros tipos de obras, tenemos una variedad aún más grande. Así, la filosofía puede pensar con metáforas, imágenes, fábulas, canciones, obras teatrales, películas, etc.

Esa diversidad pertenece a la historia de la filosofía y la caracteriza desde Platón.

EXCESO DOS:

Confundir a la filosofía con otras disciplinas (arte, ciencias exactas, lingüística, etc.) y perder de vista sus diferencias específicas.

Olvidar que el medio principal de la filosofía es la argumentación y el debate.

4.

La herramienta principal de la filosofía es la argumentación. Una argumentación “racional”, es decir, que pueda ser compartida con otras personas, idealmente, con cualquier persona.

Por este motivo, la filosofía ha privilegiado históricamente la palabra escrita: los textos subsisten más tiempo que las personas, y argumentos de mayor abstracción pueden lograrse al superar, con papel y lápiz, los límites de nuestra memoria.

Es como cuando queremos hacer una operación matemática de varias cifras, como una multiplicación entre centenas o una regla de tres simple. O como cuando escribimos en nuestros diarios personales para descubrir qué es lo que sentimos y pensamos... más allá del instante.

5.

Si no tuviéramos la capacidad de ponerlas por escrito, muchas teorías sobre la realidad en la que vivimos nunca habrían visto la luz. Y la colaboración entre diferentes generaciones y culturas sería más difícil.

Es por esta razón que, para estudiar la historia de la filosofía, es fundamental aprender a analizar y comentar textos filosóficos; es decir, discursos escritos que encadenan ideas siguiendo un orden lógico, cuya validez puede ser confirmada no sólo por un individuo, sino por una comunidad. Idealmente, por la comunidad universal de seres humanos.

¡Que la herramienta principal para el estudio de la historia de la filosofía sea el análisis y el comentario de textos no quiere decir que sea la única!

6.

xxxxxx.sfjodfjo...soksdokd.